Cada vez más, las empresas están empezando a entender que los departamentos han de trabajar juntos y que las sinergias entre diferentes sectores son ventajosas para la empresa. Un ejemplo muy claro es el de las estrategias de emailing.

Conocer bien al cliente a quien remitimos el email es la clave para captar su atención y que decida leerlo y actuar en consecuencia. Para conseguirlo no sólo es necesario un buen diseño, sino que también será de gran ayuda una buena aplicación de gestión comercial.

Cada día nuestra bandeja de entrada queda desbordada con emails de todo tipo. Con sinceridad, ¿cuántos de ellos abrimos o leemos? ¿Y cuántos de ellos enviamos directamente a la papelera? Es muy probable que nuestros clientes reaccionen de la misma forma que nosotros. No es que no les interese nuestro contenido, sencillamente consideran nuestro email como uno más.

Para combatir el factor papelera, existen 4 pautas básicas que pueden mejorar sustancialmente el interés de nuestros clientes hacia nuestros emails:

  1. El “asunto” es lo más importante y lo que crea el impulso de ser leído. Debe ser claro, informativo y no debe crear unas expectativas que no va a cumplir. Lo peor que le puede pasar a un correo electrónico es que defraude desde el “asunto”.
  2. Lo más importante ha de ir escrito al principio, según la regla de la pirámide invertida. Si en Periodismo llevan tantos años usándolo con éxito, ¿por qué no lo vamos a adaptar a los emails profesionales? Además, en la medida de lo posible, se debe escribir según el concepto “una frase = una idea”.
  3. Que tenga que ver con la necesidad o problema del cliente. El estilo es importante, pero el contenido es el rey y si no tiene voluntad de colmar la necesidad del cliente, no lo leerá hasta el final.
  4. Que haya un trato personalizado y humano, manteniendo las formas. Los emails automatizados generan rechazo. Si además se incluye algún contenido que entretenga o presente la información de una forma creativa y visual, conseguiremos que su reacción sea positiva cuando vea nuestros emails esperando en la bandeja de entrada.

Para los dos primeros puntos de los que hemos hablado se necesita un poco de imaginación, creatividad y sobretodo experiencia; pero para el 3 y el 4 el principal arma es conocer muy bien al cliente. ¿Y cómo podemos conocer bien nuestros clientes? Utilizando un buen gestor comercial. Hay que utilizar los gestores no sólo para reportar información de aspecto comercial durante la visita, sino también para archivar datos más personales que favorecerán el tono de las futuras reuniones y podremos usarlos en los correos. La facilidad e intuitividad de ForceManager facilita este trabajo al agente de ventas, de modo que el agente puede concentrarse en el proceso de venta y en reforzar la relación cliente-empresa.

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